Algunas críticas a esta perspectiva pedagógica son injustas o desfasadas, pues todavía algunos de sus principios son aplicables e imprescindibles;
- En este enfoque el alumno no es un espectador pasivo, pues requiere emitir la respuesta o la solución a la situación problemática. Se trata de aprender haciendo.
La repetición y la frecuencia de la práctica son un factor importante para la retención de aprendizajes técnicos y prácticos, que no puede menospreciarse.
- El reforzamiento, desde Thorndike, es una adquisición de la psicología educativa que puede alcanzar altos niveles de sutileza y de variedad temporal en su suministro, pero que cuando hay que afianzar el aprendizaje es un factor de motivación externa no descartable.
- La generalización y la transferencia del aprendizaje pueden incrementarse en la medida en que se varíen los contextos de aplicación.
- La asociación e interrelación de los aprendizajes afianza el cambio educativo deseado, tanto más si se realiza de forma jerárquica, como lo recomendó Gagné (1971), aprovechando los tipos más humanísticos que requieren de la cognición, como la discriminación múltiple, el aprendizaje de conceptos y de principios y la solución de problemas.
- La enseñanza individualizada es una ganancia importante de esta perspectiva que permite a cada alumno ensayar y practicar su respuesta hasta perfeccionarla sin que tenga que adelantarse ni retrasarse a sus propias habilidades y competencias.
- La necesidad de planificar la enseñanza, de prever la estructura del contenido y de la secuencia de los medios para lograr el aprendizaje, así sea de manera aproximada y probable, es un llamado de atención que debería interesar a los maestros de cualquier enfoque.
Comentarios
Publicar un comentario